Tétrica gestión de campo de Koeman en la 2ª parte del Levante-Barça

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Ronald Koeman lo hizo todo mal desde el descanso hasta el final del Levante-FC Barcelona. Ese es un buen resumen del desempeño del entrenador holandés, que realizó seguramente su peor dirección de campo desde que es técnico del Barça. El de Zaandam no supo leer el encuentro, no acertó con ninguno de los cambios que realizó y con todo esto lo único que consiguió fue perjudicar a todos sus futbolistas.

El neerlandés ya sorprendió con un once en el que colocó a Ousmane Dembélé en banda derecha como carrilero. Una decisión arriesgada y sorprendente, pero que realmente no se le puede discutir, ya que le salió bastante bien. El francés se mostró incisivo en ataque y lo intentó en defensa, mientras Ronald Araújo compensó sus carencias tapando los huecos que dejaba atrás con su velocidad y capacidad de anticipación.

Pero más allá del '11' y su posición, poco más se puede elogiar de Koeman contra los granotas. Desde el descanso, el míster holandés entró en un bucle sin retorno de tétricas decisiones que provocaron el 'tropiezo' de los culés en el Ciutat de València. La primera de todas fue sacar a Sergi Roberto tras el intermedio como central derecho en la defensa de tres zagueros en lugar del lesionado Araújo, que se tuvo que marchar con problemas en el tobillo.

El de Reus no supo desenvolverse en la zona, no acertó sacando la pelota jugada y en defensa sufrió contra los delanteros levantinistas. Fue uno de los peores del Barcelona sin duda y a ratos resultó inluso antocompetitivo, algo que está en el debe de su entrenador. Óscar Mingueza tuvo que entrar para solucionar los problemas del Barça en defensa en el 74, pasando a Roberto al centro del campo, algo que tampoco ayudó precisamente.

Aunque Sergi puede ser útil en el medio, Ilaix Moriba, que se quedó sin jugar, Riqui Puig o incluso Miralem Pjanic si hubiese estado en dinámica, pueden dar más que él hoy por hoy. Nadie entendió que Ilaix no saltara al campo y que Riqui tardara tanto en hacerlo, y solo porque el '20' recayó de su lesión en el bíceps femoral y tuvo que salir del campo. Además, para entonces ya no estaban en el terreno de juego ni Antoine Griezmann ni Ousmane Dembélé, a los que Koeman cambió poco antes del 3-3.

Koeman acabó sin Griezmann ni Dembélé

El ex seleccionador de Holanda tuvo la brillante idea de quitar a dos de sus mejores hombres con el duelo en plena disputa para sacar a Sergiño Dest y Martin Braithwaite. En la primera acción del norteamericano, Toño le desbordó por la banda y puso el centro que supuso el tanto de Sergio León. Ya sin Ousmane ni Griezmannn en el campo y con Leo Messi demasiado solo arriba, el Barça no tuvo ninguna capacidad de reacción a la diana y se dejó media Liga en Valencia con su técnico en el centro de la diana.

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