Madrid-Barcelona.com
·29 août 2025
El único problema del Villarreal-Barça en Miami es que no lo juega el Real Madrid

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·29 août 2025
El fútbol español está a punto de vivir un episodio sin precedentes. LaLiga quiere que el Villarreal-FC Barcelona se dispute en Miami y no en territorio nacional. Una decisión que ha generado tanto expectación como controversia.
La Liga busca abrirse paso en Estados Unidos y considera que Florida, y especialmente Miami, son territorios estratégicos para relanzar el negocio.
El lugar no es casualidad. Se trata de la ciudad donde Lionel Messi es un icono absoluto. Y donde los aficionados al fútbol sienten especial simpatía por el Barça, que siempre ha sido identificado como el equipo del argentino.
Para la organización, es el escenario perfecto: un mercado por conquistar y una hinchada predispuesta a volcarse con el espectáculo.
Florentino le pone el stop al Barça en Estados Unidos | Getty Images, Freepik, Madrid-Barcelona
Quien no comparte el entusiasmo es Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid se siente ninguneado por la decisión. Más que con el partido en sí, su enfado tiene que ver con que el club blanco haya sido excluido de la operación.
El máximo dirigente madridista no tolera quedar en un segundo plano y considera que al Madrid se le ha privado de liderar un movimiento estratégico con un alto valor económico.
El trasfondo es claro: hay dinero en juego y prestigio internacional. El Real Madrid es la gran marca del fútbol mundial y, a juicio de Florentino, cualquier salto de la Liga hacia Estados Unidos debería haber contado con él como protagonista. Ver al Barça ocupar ese lugar le resulta doloroso.
No es un problema de velar por la competición, sino de celos. Si no es el Real Madrid el pionero, Florentino no quiere saber nada.
Además, la imagen del Barça saldrá reforzada en el mercado norteamericano, y eso no lo puede tolerar el presidente madridista.
El distanciamiento con Javier Tebas explica en parte lo sucedido. Las relaciones entre el presidente de La Liga y Florentino son prácticamente inexistentes, marcadas por desencuentros y batallas abiertas en los despachos. El Madrid ha liderado la oposición a muchas de las iniciativas de Tebas, y este movimiento hacia Miami parece un paso más en esa confrontación.
Si el partido lo jugara el Real Madrid, Florentino no pondría problemas a jugar en Estados Unidos | Getty Images, Madrid-Barcelona
El presidente blanco interpreta que ha sido marginado deliberadamente. No es la primera vez que acusa a Tebas de maniobrar en contra de los intereses del Real Madrid. Pero esta vez el golpe ha dolido especialmente.
La posibilidad de abrir mercado en Estados Unidos con el Barça como estandarte es vista como una derrota simbólica y estratégica.
En medio de la polémica, David Aganzo, presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles, ha alzado la voz contra la falta de transparencia. Sus críticas llegan tarde y generan aún más debate.
En el Barça no han olvidado que Tebas intentó enviar al paro a Dani Olmo pese a tener contrato en vigor. Entonces Aganzo no movió un dedo en defensa del futbolista.
Lo cierto es que el partido en Miami marcará un antes y un después. El Barça tendrá la oportunidad de reforzar su imagen internacional en un escenario único. El Real Madrid, mientras tanto, observa desde fuera, dolido y resentido por haber perdido una batalla que considera suya.