Querer y no poder, poder y no querer

Logo: Un 10 Puro

Un 10 Puro

Imagen del artículo: https://image-service.onefootball.com/crop/face?h=810&image=https%3A%2F%2Fun10puro.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F02%2Ffbl-eur-c1-atletico-chelsea-8-scaled.jpg&q=25&w=1080

El Atlético de Madrid fue superado por el Chelsea de Thomas Tuchel y deberá viajar a Londres para intentar revertir la situación.

Los colchoneros se llevaron la noche de ayer una dolorosa derrota contra el Chelsea en Bucarest, en la ida de los octavos de final de la Champions League. Y dolorosa no por el resultado (que es más que remontable en la vuelta), sino por las formas. Porque la sensación es que, sí, el Atleti pudo hacer más. Pero no sólo pudo hacer más, sino que debió hacer más, hacer algo distinto a lo que hizo y lleva años haciendo.

No es necesario hablar con el resultado como argumento para decir que el ‘Cholo’ Simeone se equivocó con el planteamiento. Incluso, tampoco era necesario ver el desenlace para saber que un plan tan conservador no iba a funcionar, porque el Atlético de Madrid ya no puede hacer eso; o mejor dicho, de poder puede, pero ahora hay caminos mejores ahora.

Y esto se dice sin hablar de gustos, de fobias, de preferencias y de espectáculo. Porque el Atleti del ‘Cholo’ rara vez brinda espectáculo en la competición continental, pero su plan funcionaba casi siempre y era la mejor vía que tenía el equipo para competir al máximo nivel. Ahora la realidad es que usar el mismo plan ultradefensivo es más un lastre competitivo que una virtud, porque el equipo pide a gritos otra cosa.

Potenciar a los muy buenos

Al final del día, una de las principales tareas del entrenador es potenciar el talento con el que cuenta. Antes en el Atlético de Madrid escaseaba el talento ofensivo y sobraba el defensivo, por eso siempre funcionó tan bien ese plan tan reconocible de los colchoneros, porque potenciaba a sus jugadores más importantes, que casi todos se dedicaban principalmente a labores defensivas. Y en ataque habían jugadores como Diego Costa, que explotaba sus habilidades en ese rol de lobo solitario en ataque.

Ahora no, ahora las cosas han cambiado. Las características de la plantilla rojiblanca son diferentes a las de hace algunos años. Ahora, los jugadores más talentosos e importantes del Atlético de Madrid no pueden jugar a lo que el ‘Cholo’ está acostumbrado. La plantilla del Atleti no está para hacer lo que el Cholo prefiere hacer en esta clase de partidos, y es tan simple como eso.

No le puedes exigir a Luis Suárez que corra 50 metros para ver portería, porque lleva años sin ser capaz de ello. No le puedes exigir a Joao Felix que mantenga un rol colaborativo en defensa y tenerlo tan lejos del área, porque no puede aportar lo primero y se pierde con lo segundo. Tampoco puedes tener a Ángel Correa, Marcos Llorente y Thomas Lemar tan hundidos en su campo, porque mermas gran parte del aporte (por no decir todo en el caso de Correa y Lemar) de estos, que está en faceta ofensiva.

Imagen del artículo: https://image-service.onefootball.com/resize?fit=max&h=721&image=https%3A%2F%2Fun10puro.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F02%2Ffbl-eur-c1-atletico-chelsea-9-scaled.jpg&q=25&w=1080

Entonces termina siendo una noticia negativa para ambas partes, porque ninguno obtiene lo que quiere. El ‘Cholo’ juega con futbolistas incapaces de cumplir con el plan que ha mantenido a lo largo de las temporadas, y los futbolistas naufragan en propio campo, cuando es en campo contrario donde se sienten bien, donde muestran sus mejores herramientas.

La incoherencia del plan

La cosa empezó mal desde un inicio. No sólo por el plan elegido, sino además los jugadores elegidos para llevar a cabo ese plan. Además de la incoherencia entre la confección de la plantilla y el plan de juego, estaba la incoherencia entre el plan de juego y la elección de los encargados de plasmar ese plan en el campo de juego.

Una alineación en la que coinciden Marcos Llorente, Koke, Saúl, Thomas Lemar, Joao Félix y Luis Suárez es difícil de creer que se use para un planteamiento ultraconservador, pero así lo hizo el ‘Cholo’… y así le fue. Para una idea de juego que necesita que sus 11 jugadores estén concentrados y con predisposición para implicarse en labores defensivas, juntar a tantos futbolistas que no coinciden con ese perfil es un sinsentido.

Además, teniendo en el banco a jugadores como Lucas Torreira o Geoffrey Kondogbia, capaces de meter potencia y más acordes al plan del ‘Cholo’ que Saúl, o a Moussa Dembélé, más capacitado para vivir lejos del área que Luis Suárez, las decisiones iniciales de Simeone cobran aún menos sentido.

Los tiempos cambiaron, el talento está en otras zonas

Reiterando en lo dicho anteriormente, los más grandes talentos del Atleti ahora están en faceta ofensiva, no en defensiva. El equipo viene pidiendo un cambio; que en estas fechas importantes, las que se marcan en el calendario, se juegue de una forma similar a cómo juegan los colchoneros en el día a día. A los Joao Félix, Marco Llorente y Luis Suárez no les sienta bien jugar estos partidos así, porque quedan totalmente aislados de todo. Y si los referentes de tu equipo están aislados y sin trascendencia, pues hay un grave problema.

Pero ya no es sólo que tus mayores talentos exijan un cambio de planificación en estas grandes citas, también los menos talentosos del equipo lo necesitan. Porque ahora los menos talentosos están en la zaga, y es imposible llevar a cabo un plan ultradefensivo cuando tus zagueros no son imponentes. Los centrales colchoneros cumplen, pero poco más. Entonces se sigue insistiendo con algo que, tanto por perfil como por nivel de los jugadores, no va a sacar lo mejor del Atlético de Madrid.

Esto es adaptarse o morir. Y el ‘Cholo’ no tiene porqué cambiar por completo su visión, ni apostar a que su equipo dé espectáculo en cada jornada de Champions… no. Pero al final esto se trata de buscar la manera de llegar al techo competitivo. Ese techo competitivo antes llegaba con un plan ultradefensivo, porque el talento estaba atrás. Ahora el talento está arriba, y hay que hacerles llegar el balón porque es la única forma en que se impondrán y, por consecuencia, la mejor vía para llegar al ‘prime’ en cuanto a nivel competitivo.