¿Por qué Koeman está rabioso? No le perdona a Laporta la salida de Griezmann | OneFootball

¿Por qué Koeman está rabioso? No le perdona a Laporta la salida de Griezmann

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Ronald Koeman no sale de su asombro y está dispuesto a morir matando. Ya se ha hecho a la idea de que sus días en el Barça, el club de sus amores, están contados y no piensa callar nada.

En los últimos días se han recrudecido las tensiones entre el presidente y su entrenador. Cada uno utiliza la artillería que está a su disposición para disparar al contrario y el Barça está sumido en una lucha de fuego cruzado que se tralada al terreno de juego, en donde los resultados son decepcionantes.

Koeman, que es muy culé y que además es un hombre de empresa, no puso ningún inconveniente a rebajarse el salario y a aplazar algunos pagos hasta que la situación económica mejorara. También aceptó las salidas de Leo Messi y Antoine Griezmann, y la de Ilaix Moriba, un hombre clave para él que se fue del Barça por falta de feeling con el presidente, que no supo ni negociar ni convencerle para que siguiera.

La jugada de Griezmann que no perdona Koeman

La cuestión es que la plantilla del Barça se ha debilitado, reforzándose con fichajes baratos a coste cero y con canteranos de gran porvenir y cuestionable presente. Y lo que a Koeman le molesta es que el presidente le exija juego y resultados como si la plantilla que tiene a su disposición pudiera garantizar títulos y excelencia en el juego.

Y Koeman ha dicho basta. Ha sabido que la salida de Griezmann, medio regalado al Atlético, se debe al interés que tiene Laporta por cubrir los 30 millones que el avalista Jaume Roures retirará antes del 30 de noviembre. Laporta se vería obligado a encontrar un nuevo avalista para sustituir a Roures aportando lo mismo que él o...

Primero los avales, luego el equipo

...O reducir drásticamente la masa salarial de la plantilla, restar los 30 millones que cobraba Griezmann y rebajar entonces el presupuesto del club en 30 millones, de manera que los 124 millones que tuvo que avalar cuando accedió a la presidencia (el 15% del presupuesto) se conviertan en 90 gracias a la salida de Griezmann y a la reducción del presupuesto hasta 600 millones.

De esta manera, no será necesario buscar a otro avalista que ponga los 30 millones que aportó Roures. Koeman ha entendido la jugada. Primero los avales y luego el equipo. Y lo acepta. Lo que no tolera es que, además, le exijan milagros con la plantilla maltrecha que le han dejado.

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