No diga VAR, diga HH, diga BB

La Galerna

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Para los que peinamos canas, H.H. son las iniciales del simpático Helenio Herrera, entrenador del Fútbol Club Barcelona y el Inter de Milán, entre otros equipos, que fue quien acuñó la famosa frase “al fútbol se juega mejor con diez que con once”. Y B.B. corresponde a la mítica Brigitte Bardot, sex symbol sesentera que ha dedicado muchos años de su vida a la defensa de los animales.

Pero aquí venimos a hablar de fútbol y en este deporte nuestro, H.H. son las iniciales de Alejandro Hernández Hernández, árbitro del colegio valenciano que ha obligado a los jugadores del Madrid a aprender a jugar mejor con diez si querían derrotar al máximo rival. Y B.B. corresponde a Ricardo de Burgos Bengoetxea, del colegio vasco, que se dedica igual que la actriz francesa a la defensa de otro tipo de depredadores.

Yo siempre tuve mil dudas acerca de la implantación del VAR en España, no solo porque las iniciales coincidieran con las de Villar, Arminio y Roures (y ya solo eso me provocaba escalofríos), sino por los nombres que aparecían como los designados para su implantación. Porque el problema no es el VAR, el problema es el uso que se hace del mismo en LaLiga de Tebas y Roures. El Video Assistant Referee puede ser una herramienta excepcional para ayudar a los árbitros en su difícil tarea, como se vio en el Mundial de Rusia 2018, pero desde el primer día observé un intento obsceno por controlarlo. Por los de siempre.

La empresa Mediapro se encargó del mismo en su primera temporada y los árbitros designados para su implantación fueron Antonio Jesús López Nieto y Evaristo Puentes Leira. El primero era muy malo como árbitro y del segundo no olvidaré jamás que fue el asistente que levantó el banderín en Tenerife en el gol de Milla que habría sentenciado la Liga de 1992. Un “pequeño error”, pues solo había tres defensas que validaban la posición del centrocampista del Real Madrid. Hasta el inicio de esta temporada era uno de los tres responsables de las designaciones “digitales” de los colegiados para cada partido.

El combo se completa con Clos Gómez como director del VAR en LaLiga española. El árbitro con el que nunca perdió el Barça en las 24 ocasiones en que dirigió sus partidos. El árbitro de los 13 errores señalados por Mou tras un partido frente al Sevilla. El mismo que vio y no pitó un penalti en el minuto 2 de un Barça-Madrid (Mascherano a Lucas Vázquez) porque “era demasiado pronto”, en palabras de Jorge Valdano. Y digo que lo vio porque se llevó la mano al silbato e hizo ademán de pitarlo, pero no se atrevió o no quiso. El mismo partido en el que no quiso pitar el agarrón de Mascherano a Cristiano porque solo duró un segundo y medio y no los tres necesarios para que se señale penalti en contra de los locales en el Camp Nou. ¿Qué podía salir mal?

La historia de HH y BB está íntimamente ligada a la de Clos Gómez. Cuando este se despidió del arbitraje le regalaron una final de Copa del Rey con los suyos: un Barcelona-Alavés en mayo de 2017. Por si se lesionaba o por si ocurría cualquier percance, el sustituto ese día era HH. Por su parte, BB ocupó la plaza de internacional que dejó Clos Gómez en su retirada. En cierto modo, Victoriano Sánchez Arminio, presidente del Comité Técnico de Arbitros durante 25 años, estaba designando a sus sucesores naturales.

El historial de errores que acumulan HH y BB les llevó a alcanzar la internacionalidad en poco tiempo y a ser elegidos para pitar numerosos clásicos con una insistencia sorprendente. HH fue el que anuló el gol de cabeza de Bale en el Camp Nou por una regla que desconocíamos: ser más alto que Jordi Alba (1-2, partido ganado con diez). BB expulsó a Cristiano Ronaldo en la ida de la Supercopa de España en el mismo campo y pitó penalti en un piscinazo infame de Luis Suárez (1-3, otro partido ganado con diez). La última Liga que ganó el Real Madrid, en la temporada 2016-17, se decidió en la última jornada. Una liga que tenía que haberse cerrado muchas jornadas antes, pero en la que se mantuvo vivo al Barça de una manera muy similar a la de esta temporada. El Madrid tenía que ganar en Málaga y el Barcelona jugaba en su campo frente al Éibar. Como nada es casual, se designó a BB para el partido de Málaga y a HH para el de Barcelona. El famoso partido de los dos penaltis de chiste inventados, entre ellos el famoso Penalba por zancadilla de una brizna de hierba mal cortada.

No me gusta autocitarme, pero todo resulta tan previsible que esta misma temporada dejé un comentario en el artículo de mi amigo Athos Dumas sobre el Clásico aplazado del 26 de octubre en el que acerté casi todo: HH en el campo y BB en el VAR. Dos penaltis clarísimos no señalados en el área del Barça y un gol anulado por un fuera de juego del que no hubo manera de ver una buena toma (pienso que sí era, pero no entiendo que se nos niegue la imagen). Como aficionado al fútbol puedo entender muchas cosas, puedo entender que HH no viera el plantillazo de Lenglet a Varane porque es un despeje, una jugada rápida y confusa, y no se revisó en el VAR. Venga, de acuerdo, ¡pero es que el agarrón de Rakitic sí se revisó! Y si se revisa y no se pita, me pueden contar lo que quieran, soltar todas las sandeces del mundo sobre interpretaciones o sobre lo que quieran, pero es imposible no pitarlo salvo que haya una instrucción clara en ese sentido.

Sentí lo mismo el pasado domingo tras el derribo de Karim Benzema por Diego López, que lo arrolla con claridad. 0-0 en el marcador, conviene recordarlo. Todos vimos las imágenes de Mateu Lahoz esperando el “veredicto” del VAR y parecía imposible no señalar ese penalti tan claro. “¿Que no?, agárrame el cubata”, y el partido siguió como si tal cosa. Sí, era BB quien se partía de risa en el VOR mientras se marcaba un “Todo OK, Mateu”.

¿Es posible que todo sea tan evidente? HH tiene un amplio historial de errores en contra del Real Madrid (derrota de este año en Levante, derrota con el Girona con gol en fuera de juego, el Clásico del “es falta de Suárez” y el del penalti de Umtiti “demasiado pronto”, ¿sigo?), pero en Barcelona le recuerdan siempre por aquel gol no concedido en el Benito Villamarín, un balón que traspasó medio metro la línea. Algunos medios cataculés tienen el descaro de hablar de HH como de un árbitro poco propicio por esa única jugada, obviando las numerosas en sentido contrario. Sin embargo, hay un matiz importante que hace diferente aquella jugada y es que HH corrió al plató de Movistar a lamentarse por ese error ocurrido meses antes. Pudo hacer alguna mención al Penalba, que había sucedido apenas diez días antes del programa, pero calló. Sabía a quién tenía que agradar.

BB fue el que llamó desde el VOR para advertir del pisotón de Luka Modric en la primera jornada de Liga frente al Celta, pero no mantuvo ese criterio el pasado domingo con los pisotones y entradas al tobillo de los jugadores del Espanyol. Pero sobre todo yo recordaré siempre a BB como el árbitro que no vio falta en el gol que lo tuvo todo: el del plantillazo-rodillazo de Suárez al Pichu Cuéllar en el último minuto de un Barça-Leganés que marchaba empatado, una jugada en la que las imágenes desaparecieron misteriosamente. El VAR de Roures en estado puro.

Porque el problema no es el VAR, como decía al principio, sino el uso que se hace del mismo. HH no ha acudido nunca al monitor en los Madrid-Barça en que ha podido hacerlo (y miren que ha tenido ocasiones), pero sí lo hizo dos veces en el Atlético de Madrid-Sevilla de esta misma temporada. Se paró todo el tiempo que consideró necesario hasta determinar si las acciones eran punibles o no. Lo normal, para eso está el VAR.

Desde Barcelona han hecho muchos juegos de palabras con el VAR cada vez que se han sentido perjudicados: VARra libre, BarVARidad, VARbena, VARdebebas,… pero quizás no tienen en cuenta que el VAR no cambió una sola decisión de los árbitros de campo de Anoeta o Valdebebas. En cambio, el VAR sí modificó el criterio del árbitro principal en el F.C. Barcelona-Real Sociedad para señalar el penalti que supuso el único gol del partido, así que podrían ser más rigurosos con sus comentarios.

Ahora que ven complicado el título volvemos a ver los nombres de HH y BB en los cuadros arbitrales de cada partido. HH dirigirá hoy mismo el Barcelona-Atlético de Madrid, con Mateu Lahoz en el VOR. Porque nada es casual en esta Liga, porque es importante tener “una buena relación con las entidades donde se cuece… digamos, los comités de árbitros, la competición, la Liga de Fútbol”. Menos mal que nos lo explicó Alfons Godall hace años, poco después de dejar la vicepresidencia del Barça, porque si no, no nos lo creeríamos. En ese vídeo explicó con toda claridad lo que es “el saldo arbitral”, la resolución favorable de lances del juego que Juan P. Frutos o Maketo Lari han demostrado con estadísticas.

La designación de los árbitros “afines” para cada partido resulta cuando menos sospechosa. ¿Por qué no pita hoy Gil Manzano, nuestro único árbitro con categoría élite para la UEFA? ¿Tendrá que ver que es el único que ha expulsado a Luis Suárez en España (semifinales de Copa del Rey)? No es un árbitro que me convenza plenamente, pero, ¿por qué no pita nunca los Madrid-Barça? ¿Tendrá que ver que en el único que pitó señaló el último penalti a favor del Madrid en estos duelos? Mientras los “mejores periodistas deportivos del mundo” encuentran la respuesta, no tengo ninguna duda de que seguiremos viendo a HH y BB en los partidos decisivos del campeonato, en este tramo tan complicado en el que estamos inmersos. Javier Tebas va a intentar mantener viva la Liga hasta la última jornada y para ello necesita poner todo el aparato en funcionamiento. En eso está.

Fotografías Getty Images.