La llamada de atención de Ronald Koeman surte efecto en el Barça

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Ronald Koeman dice que no le agrada el hecho llamarla atención en público, por tanto se reserva para el vestuario, pero lo cierto es que en más de una ocasión ha alzado la voz en conferencia de prensa para referirse a  algo que no es de su agrado. Para ello, no tiene problemas en expresarlo públicamente. En la víspera del compromiso ante el Elche lanzó un dardo a la vieja guardia. Después de lo visto frente a los de Escribá, podría decirse que hay algunos que acataron el llamado, y otros que continúan en su línea.

Un claro ejemplo fue Lionel Messi. Pese a firmar una primera parte bastante floja, en la línea de todo el equipo, el astro argentino terminó siendo fundamental en la victoria del FC Barcelona. Koeman dejó claro que el recado no era dirigido hacia él, que Leo nunca se esconde. Por no pasar por debajo de la mesa, la ‘pulga’ respondió con una actuación deslumbrante, que incluso le bastó para ponerse al frente de la lucha por el Pichichi, y fue clave en el tercer tanto que selló la goleada. La asistencia de Braithwaite a Jordi Alba no hubiera sido posible sin el clásico balón cruzado del rosarino.

Jordi Alba y Gerard Piqué son los veteranos que dieron un paso al frente y lideraron al equipo desde atrás. Con un Elche incapaz de generar demasiados problemas en atraque, el cuadro azulgrana tuvo un papel decisivo en la sala de máquinas. En el caso de Piqué, ha sido notable cuán falta le hizo al Barça durante su ausencia, pues les costó tener un central con una limpia salida de balón. En cuanto a Alba, posiblemente fue uno de los que salió peor parado en la charla de Koeman al descanso, pero fue otro en el segundo tiempo.

Se aguarda por ellos

Hay casos puntuales que todavía están en deuda con su evolución, como son Sergio Busquets, Griezmann o Dembélé. En el caso del catalán, esta vez le toco empezar en el banquillo, pero Pjanic dejó claro que no puede superar su papel. Incluso, Busquets a medio gas rinde más para el equipo que el propio bosnio. Entretanto, en lo referente a los franceses, Griezmann no ha logrado encender la bombilla en este mes de febrero. Dispuso de una clara ocasión de gol, pero volvió a demostrar que está en un mal momento de cara al arco rival.

Por su parte, Dembélé sigue por sus fueros. Su salto al campo supuso una importante mejoría en el frente de ataque del equipo. No tanto por su incorporación individual, sino por lo que generó en el rival y los espacios que pudo abrir para desencadenar los embates de un inspirado Barcelona que estaba necesitado del triunfo para mantener sus pretensiones en LaLiga, y levantar el orgullo que le habían arrebatado.