Kepa Arrizabalaga, no todo es lo que parece

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Kepa Arrizabalaga no está atravesando por su mejor momento desde su llegada al Chelsea, sin embargo no todo es culpa del vasco

Kepa Arrizabalaga está atravesando un mal momento desde su llegada al Chelsea. El jugador de Ondarroa tuvo un gran primer año en Londrés, consiguiendo ganar la Europa League y siendo una de las figuras del equipo. Sin embargo desde la temporada pasada y en especial en este 2020 se ha visto un nivel bajo en el guardameta. Este bajo nivel ha llevado a los blues a firmar a Edourd Mendy, portero camerunés de 28 años que llega procedente del Rennes. El ex-Athletic llegaba con la proyección de ser uno de los mejores porteros del mundo y ahora algunos no le ven con hueco en el club londinense.

Es cierto que Kepa Arrizabalaga no ha mostrado el nivel que se espera de él en este 2020, y que esta muy lejos de lo que prometía de joven. El jugador tuvo un duro revés en su vida personal que dejó maltrechos sus ánimos y en mala situación su adaptación al país. El vasco, de carácter familiar y cercano, se vería solo en un país tan distinto a su Bilbao natal como Inglaterra. Para colmo, el jugador comenzó a tener errores en sus partidos y a encajar goles. Su confianza estaba cada vez más mermada y no encontró respaldo ni en el club ni en su entrenador, quien le dio la espalda en varias ocasiones. Las críticas de la prensa, juzgando cada actuación del arquero tampoco fueron de ayuda. La confianza de Kepa estaba ya por los suelos, y así se hace complicado rendir al máximo nivel.

Sin embargo, no todo es culpa del guardameta vasco. Y es que sus compañeros tampoco se han mostrado seguros en las tareas defensivas, cometiendo también errores. La persecución que se lleva a cabo con el portero esconde los errores de sus compañeros y acaban con la confianza del joven que se esconde detrás del futbolista. La dirección técnica también falla, y es Frank Lampard debería haber respaldado públicamente a su jugador. La dirección deportiva tampoco ha sido adecuada, pues el único refuerzo en el centro de la zaga ha sido Thiago Silva. El puesto de central ya se comprobó la campaña pasada que necesitaba una reestructuración que no se ha llevado a cabo.

En conclusión, Kepa Arrizabalaga no es el único culpable de la situación de su equipo. El futbolista no deja de ser una persona que no está aislado de sufrir malas rachas psicológicas o de bajo autoestima. Pensar que un jugador tiene que aguantar todo tipo de críticas es un error, pues muchas veces no sabemos lo complicado que puede llegar a ser su posición. Un futbolista necesita confianza, en sí mismo y del entrenador, para rendir a su máximo nivel. Kepa es un portero con gran talento, y con respaldo y confianza logrará demostrarlo de nuevo.