Fútbol Histórico: Sándor Kocsis, el magiar de oro

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Ronaldo Nazário, Johan Cruyff, Eusebio, Kenny Dalglish, Bergkamp, George Weah, Van Basten, Gerd Müller, Romario y ¿Quién fue Sándor Kocsis, el nominado por France Football a mejor delantero centro de todos los tiempos?

Solo había comenzado la semana, y France Football lanzó a la palestra el que iba a ser el objeto de feroces discusiones. La prestigiosa revista francesa de fútbol dio a conocer su listado de diez nominados al mejor delantero centro de todos los tiempos. Recordemos que debido a la cancelación de la entrega del balón de oro, la revista ha decido en su lugar hacer un “Balón de Oro Dream Team”, en el que premiar a los mejores ocupantes de cada demarcación del deporte rey a lo largo de su historia. El conflicto llegó a la hora de revisar los nominados al mejor nueve.

El público no encontró ni a Hugo Sánchez, ni a Diego Forlán, ni a Luis Suárez o Lewandowski entre los candidatos, dando cabida a multitud de debates. La lista aparecía formada por Ronaldo Nazário, Johan Cruijff, Gerd Müller, Romario, Marco Van Basten, George Weah, Dennis Bergkamp, Eusebio y Kenny Dalglish. Nueve leyendas cuya presencia parece más que justificada, acompañados de un décimo “en discordia” menos conocido para el aficionado menor de 60 años, pero que quienes tuvieron la suerte de verle no se atreverían a tachar de flagrante la decisión de ubicarle a la misma altura que sus homónimos, Sandor Kocsis. Apodado en su día como “Cabeza de Oro”, sería, como poco, difícil entender la historia de la selección húngara. Incluso, por qué no, del FC Barcelona, sin él.

Nacido en Budapest (Hungría) el 21 de septiembre de 1929, su destino parecía estar dibujado hacia lo más alto. Hijo de un defensa central del Ekszeresz húngaro, no le fue difícil encontrar el mejor estímulo para amar el balón. Eso sí, su pasión no residía en evitar el gol como su progenitor, puesto a que él había nacido para hacerlos, uno tras otro. Así lo demostró desde niño en la escuela. Curiosamente, muy próxima a esa escuela se encontraba el Üllõi úti Stadion, antigua sede del Ferencvárosi TC. Esta cercanía posibilitó que los ojeadores del equipo húngaro no dudasen en echarle la red. Ya en 1948, con solo 18 años, se consagró campeón de la liga húngara por primera vez.

En la temporada 1949/1950, con la obligación de unirse al servicio militar, pasó a formar parte del Honvéd FC, equipo del ejército. Allí, amplió su palmarés con cinco títulos ligueros más, siendo además el máximo goleador de tres de ellas, alcanzando su pico en 1952, donde anotó hasta 36 dianas. 

Los Magiares Mágicos y el Mundial de 1954

Por otra parte, el verdadero apogeo del bombardero húngaro se vio en el verano de 1954, con Suiza como testigo de primera mano. El país helvético fue la sede de la Copa del Mundo de dicho año, siendo más especial si cabe, teniendo en cuenta que volvía la competición más prestigiosa del balompié al viejo continente tras el final de la II. Guerra Mundial. Allí, junto a una delantera que pasó a la historia bajo el nombre de “los Magiares Mágicos”, compuesta por Zoltán Czibor, Nándor Hidegkuti, Budai y Ferenc Puskás, además del propio Kocsis. Una increíble línea de atacantes que llegaba con el regusto aún reciente de haber saboreado el oro en los JJ.OO. de Helsinki dos años antes.

Con un equipo de ensueño, que tenía a Kocsis y sus once goles a la cabeza, los Magiares consiguieron llegar hasta el último peldaño. En el camino dejaron atrás a Uruguay y Brasil, vigentes campeón y subcampeones respectivamente. Sin embargo, aquella mágica generación de futbolistas se quedó sin el trofeo. La selección de Alemania Federal terminó por llevarse la copa tras imponerse por 3-2 en la final jugada en Berna. Una lástima del que a día de hoy se sigue considerando uno de los mejores equipos de la historia no pudiese saborear el éxito final. Sin embargo, aquella selección se ganó el respeto del mundo entero. A su vez, Kocsis, máximo goleador de la competición, saltó a la fama tras semejante exhibición.

Dos años después, el inicio de la Revolución húngara provocó que su periplo con la selección se cerrase con 68 partidos y 75 anotaciones. Junto a sus compañeros que decidieron no volver al país, dedicó un año entero a disputar partidos por toda Europa en una especie de gira, hasta que en 1957 recaló en el Young Fellows suizo.

Llegada al FC Barcelona

Un año más tarde, y después de la insistencia por parte de Czibor y Ladislao Kubala, se fraguó su fichaje por el FC Barcelona. Por entonces, cabe destacar que el palmarés culé lo ocupaban seis ligas, trece Copas y una Copa de Ferias. Tras su llegada a la ciudad condal, el equipo azulgrana ganó dos Ligas, dos Copas y una Copa de Ferias. Eso sí, le quedó la espinita de no ganar la Copa de Europa, aunque estuvo muy cerca de hacerlo en 1961. Sin embargo, el Benfica se impuso en la final, paradójicamente, disputada en Berna, y con resultado de 3-2 desfavorable.

De este modo, en 1966 puso fin a sus días como futbolista, y dejando un legado eterno también en el Camp Nou. Los aficionados más veteranos del club nunca olvidarán la imagen de Kocsis anotando 4 goles al Wolverhampton en Copa de Europa con el hombro roto. O de aquel gol al Hamburgo que, a posteriori, les llevó a jugar la primera final de Copa de Europa de su historia.

Leyenda absoluta cuya vida se apagó en 1979, tras precipitarse desde el cuarto piso de una habitación de hospital, cuando se encontraba ingresado debido a sus graves problemas de salud. Desde luego, perdimos la posibilidad de disfrutar de uno de los escogidos desde una faceta más educativa, pero nos quedamos con el consuelo de poder recordar a uno de los artilleros más letales en el área que jamás se vio sobre el terreno de juego. Por ello, celebramos que desde France Football no hayan obviado la presencia entre los candidatos al mejor once de la historia de una leyenda sin igual.