
La Galerna
·29 de agosto de 2025
El Ceferitmo

In partnership with
Yahoo sportsLa Galerna
·29 de agosto de 2025
Buenos días. El algoritmo de Ceferin (también conocido como el Ceferitmo, si bien hay una corriente de pensamiento que lo denomina el Algorín) le ha jugado al Real Madrid una pasada que ni su peor enemigo, valga la redundancia. La culpa fue del algoritmo como en veranos pasados lo fue del cha-cha-cha según la canción de Gabinete Caligari.
Decimos que fue el algoritmo porque ya ni hay sorteo ni hay nada, aunque curiosamente lo sigan llamando así, sorteo.
El Ceferitmo es un sistema informático avanzado, con IA suponemos, a través del cual y con el simple accionar de un botón quedan definidos los partidos de la llamada fase de liga de la ya no tan nueva Champions League de Ceferin. Superado el atractivo de la novedad, si es que alguna vez lo tuvo, solo queda un engendro que pretende hacer la competencia a una Superliga todavía no existente y se queda a medio camino entre lo que había antes y lo que quiere combatir.
En virtud de dicho engendro, el Madrid tendrá que enfrentarse a una colección de miuras de mucho cuidado, City y Liverpool incluidos, mientras el club cliente de Negreira tiene alfombra roja vía encuentros ante equipos de ursulinas centroeuropeas y demás marías.
El Ceferitmo es muy suyo, y conociendo al sujeto que da nombre al algoritmo cualquiera sabe si lo que hay detrás es de verdad una IA objetiva y legítima o un mero chanchullo para que del bombo salga lo que Ceferin quiere. Siendo, como somos, conscientes de que el jefe de todo esto no nos tiene ningún amor, y no habiendo ya bolas (calientes o no) que de verdad den al menos una apariencia de aleatoriedad, quién sabe si detrás de esta sucesión de tourmalets nada más empezar el tour no estará la secreta intención de humillar al Madrid dejándolo fuera en la liguilla inicial.
El recorrido del Madrid es de aúpa porque así lo ha querido el Ceferitmo, que es el algoritmo que más se parece a su creador de cuantos ha parido el ingenio humano. En casa: City, Juventus, Olympique de Marsella y Mónaco. Fuera: Liverpool, Benfica, Olympiakos y Kairat. Este último es un equipo kazajo que a priori debería ser el escollo más asequible del grupo si no fuera por el pequeño inconveniente logístico de que está donde Zaratustra perdió su iPod y Borat no ha logrado encontrarlo aún.
No os perdáis la disección de todos estos rivales que ha llevado a cabo Alberto Cosín. Empezad a leerle con una sonrisa y acabad con escalofríos hasta en las pestañas.
La cosa resulta particularmente estremecedora cuando uno piensa que el calendario resultante del algoritmo de Ceferin aún debe ensamblarse con el calendario resultante del algoritmo de Tebas, también conocido como Teboritmo o Algorebas.
La acción ¿coordinada? del Ceferitmo y el Algorebas es perspectiva que nos pone a temblar preventivamente. Ni cotiza que el Algorebas nos va colocar el mal llamado clásico y el derbi contra el Atleti en modo sándwich con el viaje al extremo oriental de Kazajistán (casi en China) a poco que la combinación se le ponga a tiro. Por lo que sea, y de igual manera que el Ceferitmo se parece un huevo (o cigoto) a Ceferin, hasta el punto en que se diría que son la misma cosa, sucede que el Algorebas es calvorota y de mandíbula potente. Qué curioso cómo ambos algoritmos designan siempre aquello que a los hombres que les dan nombre les apetece que sea designado, lo cual coincide indefectiblemente con lo que más pueda entorpecer la marcha del Madrid. Si no fuera porque somos unos firmes creyentes en los sofisticados mecanismos internos tanto del Ceferitmo como del Algorebas, diríamos que son los propios Ceferin y Tebas en persona quienes putean al club de Concha Espina como si no hubiera un mañana.
Menos mal que tal cosa es impensable, y solo está el alcance de mentes conspiranoicas el considerar que puedan ser posibles cosas tan groseras. Fijaos que esas mentes conspiranoicas han llegado a alumbrar ideas tan ridículas como que se descubriera que un equipo en liza en la competición doméstica pagara durante 17 años (mínimo) al sistema arbitral y aquí no pasara nada. Hay que estar loco para creer una cosa semejante.
Por cierto, a las terminales mediáticas del club que hizo tal cosa (siempre según esas mentes conspiranoicas) se les nota satisfechas con el resultado del ¿sorteo? Lógico. Es un paseo militar para ellos, como también lo es en parte para el Atleti. Es inevitable volver a acordarse de aquella estrafalaria reunión entre Ceferin, Laporta y creemos recordar que un narcotraficante moldavo, a resultas de la cual no solo el club cliente de Negreira no fue sancionado sin jugar la Champions. Vete a saber cuántos otros compromisos surgirían de aquel mítico encuentro, y hasta qué punto Laporta tendrá agarrado por los dídimos al Ceferitmo (que hace lo propio con el Algorebas no nos ofrece la menor duda).
Fuera de programa, Mundo Deportivo nos informa de que “Fermín aguanta la presión del Chelsea”, a lo que agrega lo siguiente: “El club no quiere que salga, sube su precio a 90 kilos y el jugador se resiste a marchar”. La pregunta es clara y concluyente: si el club (azulgrana) no quiere que salga y el jugador tampoco quiere irse, ¿contra qué o contra quién ejerce Fermín esa “resistencia”? Más bien se diría que el club cliente de Negreira está como loco por trincar la pasta, y pretende hacer colar la idea de que no lo está como si aquí nos chupáramos el dedo.
En fin. Que vienen curvas nada más empezar la campaña, y que los poderes fácticos se sonríen malévolamente pensando que podrán con el Madrid.
Se verá.
Pasad un gran día.