Contra el pensamiento único

Logo: La Galerna

La Galerna

Imagen del artículo: https://image-service.onefootball.com/crop/face?h=810&image=https%3A%2F%2Fwww.lagalerna.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F01%2Fovejas-prensa-pensamiento-unico.jpg&q=25&w=1080

Ni que decir tiene que la tan mencionada y ya presente "globalización" tiene sus puntos buenos y positivos a efectos prácticos. Pero, inevitablemente, también debe tener —y tiene— su parte negativa, por el mismo motivo. La globalización implica o tiende a la unificación en todas sus vertientes. Y ello conlleva una menor diversidad para los ciudadanos a la hora de poder elegir entre distintas opciones. Fusiones de empresas, bancos, corporaciones o cualesquiera otras entidades, suponen (amén de menos puestos de trabajo) menor variedad de oferta de mercado a la hora de poder o querer escoger entre determinados productos o servicios. Y, nos duela o no, es lo que hay y seguirá habiendo cada vez en mayor medida. Incluso las monedas se fusionan (caso del Euro); y no es descartable una futura moneda única mundial, que además sería mucho más digital que física. Lo cual significaría, entre otras cosas, que las máquinas tragaperras pasarían a llamarse "máquinas tragabits", mucho más rápidas y efectivas a la hora de desplumar a los enganchados a ellas. Maravillas del progreso.

Pionera en esta globalización unificadora del periodismo fue la deportiva prensa catalana, con sus mismas portadas, mismos titulares, mismas fotografías e idénticos criterios

Esta globalización unificadora parece haber llegado al periodismo deportivo de manera bastante temprana. Pionera en ella fue la deportiva prensa catalana, con sus mismas portadas, mismos titulares, mismas fotografías e idénticos criterios. Y la misma disposición parece haber adoptado en los últimos tiempos la prensa deportiva madrileña:

"¿Para qué pagar a más de un fotógrafo, si una misma e idéntica foto de la celebración de un gol nos sirve a todos por igual? Nuestros clientes tienen que entender que la celebración de los jugadores de un gol marcado no tiene por qué tener más de una toma o un enfoque distinto. Si Velázquez no se tomó la molestia de mostrar "La Rendición de Breda" desde ángulos contrarios o instantes diferentes, ¿por qué habríamos nosotros, talentosos como el pintor sevillano, de tomarnos esa costosa molestia?".

"El cliente ha de comprender que el ahorro es necesario en los tiempos que corren. Y ese ahorro no solo hay que aplicarlo en cuestión monetaria. También hay que ahorrar en ideas y en creatividad. ¿Por qué malgastar titulares, opiniones o criterios, pudiendo utilizar todo el mundo los mismos? Nuestros clientes, principalmente futboleros, han de irse acostumbrando a una nueva normalidad informativa. A una única visión del panorama futbolístico. Porque, tarde o temprano, también nosotros acabaremos fusionando nuestros medios en un simple y definitivo "MarcASporTivo", que aglomerará toda la información deportiva en un inalterable e indivisible punto de vista, a consumir por nuestros futuros clientes...".

"Ya entonces, habremos conseguido la verdadera democratización informativa. Lo que la mayoría quiera escuchar y leer, será lo único escuchado y leído. Y los escasos reductos disidentes que puedan sobrevivir a esa nueva y democrática normalidad informativa y de opinión, serán severamente examinados y, en su caso, perseguidos y suprimidos a través del Ministerio de la Verdad Deportiva. De ese modo, perturbadores del estilo de "La Galerna" y similares, dejarán de entorpecer la buena marcha del espléndido y radiante pensamiento único deportivo, que tanta dicha y paz reportará a los corazones de nuestros pacientes y dóciles clientes, al comulgar todos ellos en común con nuestras exclusivas críticas y opiniones".

¿Por qué malgastar titulares, opiniones o criterios, pudiendo utilizar todo el mundo los mismos?  También nosotros acabaremos fusionando nuestros medios en un simple y definitivo "MarcASporTivo"

"Conseguiremos así terminar con esas estériles e incómodas discusiones entre aficionados, que tantos disgustos y quebraderos de cabeza suelen acarrearles, contribuyendo de ese modo a un mayor bienestar y armonía social (por lo cual exigiremos merecidísimas subvenciones estatales...). Polémicas y altercados debidos a controversias por la señalización de penaltis, tarjetas, expulsiones y demás vicisitudes futboleras, se transformarán bajo nuestra supervisión y nuestro particular criterio, en puro consenso y en conformidad general con nuestro parecer, logrando así un gran entendimiento entre las aficiones, que derivará en auténtico y genuino respeto, afecto, fraternidad y tierno cariño entre ellas...".

"Hagamos que nuestros futuros clientes se dejen llevar plácidamente de la mano de nuestras personales opiniones. Que se mezan gozosos en nuestros criterios. Que se alimenten deportivamente con nuestras sabrosas críticas. Que alcancen la dicha espiritual con nuestra doctrina. ¿Qué hay de malo en que podamos transmitirles nuestros aleccionadores conocimientos? Que todos ellos se empapen de nuestra sapiencia futbolística. Que aprendan a reconocer sin dudas de ningún tipo la magnificencia y el esplendor de clubes como, por ejemplo, el Atlético de Madrid o el F. C. Barcelona. Dignísimos representantes de lo que podría albergar el sentimiento unificado de toda la hinchada nacional. ¿Para qué querría más el aficionado común? Aficiones alegres y hermanadas mostrando un mutuo y sincero amor y recíproca cortesía. Un bipartidismo futbolero que llenaría toda necesidad de cualquier aficionado. O casi... Siempre quedaría alguno de esos detractores "galernarios", a los que no habría que prestar demasiada atención, pues en menos de una generación desde la implantación de "MarcASporTivo", se habrá completado el proceso de globalización de sentimientos futbolísticos generalizados. Una nueva afición para un nuevo fútbol. Para un nuevo mundo".

En fin, amigos. Este es el terrorífico futuro que podría esperarnos, si dependiera de algunos popes harto conocidos. Habrá que luchar a nuestra manera para que nunca se cumpla.

Fotografías: Getty Images.