Alavés 1-4 Real Madrid: Los blancos resurgen y frustran el aniversario del Alavés

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Hoy se jugó en el Estadio de Mendizorroza el partido entre Real Madrid y Alavés, correspondiente a la 20° jornada de LaLiga Santander.

Después de una semana muy complicada, donde quedaron eliminados en dos competiciones, el Real Madrid vuelve a la vida… ¡y de qué manera!. El conjunto merengue jugó probablemente el mejor primer tiempo en lo que va de temporada y trasladaron esa enorme superioridad al marcador, yéndose con un 0-3 al descanso. Para el segundo tiempo administraron sus energías y, más allá de alguna jugada en concreto, no pasaron grandes complicaciones para llevarse los tres puntos y arruinar la fiesta a un Alavés que tenía la esperanza de celebrar su 100° aniversario con una victoria.

El Madrid basó su dominio en cuatro de los jugadores con mayor talento ofensivo en la plantilla: Kroos, Modric, Benzema y Hazard. Los dos primeros tuvieron tiempo y espacio suficiente para dominar e implantar su ritmo. Los dos segundos le permitieron a los dos primeros brillar con un envíos en largo simplemente maravillosos. No volvió la mejor versión de Eden Hazard, pero sí una versión muy útil y necesaria para el equipo. Y cuando estos cuatro juegan a un nivel espectacular, el Madrid ya puede empezar a celebrar, porque (casi) nada puede salir mal.

Primer tiempo

Los primeros minutos del partido fueron complicados para el Real Madrid. El juego empezaba con una pérdida de Casemiro en el área y el Alavés apretando fuerte arriba, con mucho descaro y rebeldía. De hecho, fueron los locales los que tuvieron el primer remate del encuentro, con un cabezazo que se fue desviado. El equipo dirigido por Abelardo empezaba a avisar que iba a por todo y parecía que sería otra noche complicada para el Real Madrid; pero nada más lejano a la realidad. La superioridad del Alavés no iría más allá de los primeros cinco minutos del partido y en cuanto el Real Madrid se pudo organizar y acomodar, fue un paseo para el equipo de Zinedine Zidane que hoy fue dirigido por el segundo entrenador, David Bettoni, ante la ausencia de ‘Zizou’.

Cuando Luka Modric y Toni Kroos pueden jugar con espacio y tiempo para pensar y ejecutar, el Madrid y ellos dos gozan como niños pequeños. En esos minutos iniciales, cuando más le costaba al Madrid salir jugando, vimos en varias ocasiones al croata incrustarse entre centrales y al alemán lateralizar su posición para recibir el balón desmarcados y progresar desde ahí; y el plan funcionó a las mil maravillas, porque a partir de ahí el conjunto blanco consiguió (y también generó) ventajas para hacerse dueños del partido. En Kroos y Modric se basó el Madrid para salir, gestionar la posesión y crear peligro. Los dos dieron una ‘masterclass’ de esas que da gusto ver; filtraron balones a placer y fueron tiranos en los primeros 45 minutos. Todo es mucho más fácil cuando ellos tienen ventajas, porque crean ventajas para sus compañeros.

Claro que el trabajo de Modric y Kroos se facilitó gracias a la gran movilidad que tenía (y que no suele tener) el Real Madrid en el último tercio de la cancha. Mendy y Lucas Vázquez jugaban pegados a la línea de cal y ensanchaban el campo para el conjunto merengue; Casemiro muy móvil, a ves aparecía cerca de lo centrales y en otros momentos subía para ayudar un poco más arriba; Asensio también muy móvil empezando por banda derecha, aunque poco participativo; Benzema y Hazard muy activos y móviles, apareciendo por cualquiera de los tres carriles en ataque, participando mucho con balón, retrocediendo para recibir y lanzando desmarques para que Kroos y Modric pudiesen filtrar pases en largo.

Así como Kroos y Modric en la medular, Hazard y Benzema fueron los mejores argumentos del Real Madrid en ataque para llegar al gol. Se complementaban y se entendían a la perfección; cuando uno estaba aquí, el otro estaba allá, y viceversa. Un primer tiempo muy completo de los dos. Bajaban algunos metros para recibir y avanzar algunos metros, pero también se desmarcaban para recibir balones en largo y castigar a una zaga rival que estaba muy poco atenta a estos desmarques. Benzema tuvo dos ocasiones claras de gol por sus desmarques recibiendo dos pases espectaculares de Modric, pero ninguna de las dos entró; y luego, en una ocasión que no era tan clara, quedó en la puerta del área tras un gran movimiento de engaño de Hazard y sacó un remate cruzado que entró por la escuadra. Hazard no tuvo tantas ocasiones claras de gol, pero jugó un enorme primer tiempo, entregado al 100% al beneficio del colectivo; al final tuvo su premio en uno de esos desmarques que detectó Kroos para meter el pase largo y dejar a Eden solo frente al portero, y el belga dio muestra de su enorme calidad con una definición perfecta para marcar 0-3 en el tiempo de descuento.

Segundo tiempo

El Madrid afrontó estos segundos 45 minutos como un simple trámite. El equipo madrileño gestionó su enorme ventaja en el marcador y optó por administrar energías, teniendo en cuenta lo apretado que es el calendario esta temporada. Los locales tenían un control total de las acciones del partido, tocaban el balón con comodidad en la base de la jugada y simplemente dejaban que pasaran los minutos, sin buscar insistentemente el cuarto gol. Los actuales campeones de LaLiga se defendían con el balón en los pies; aplicaban ese concepto de Johan Cruyff: “Si tú tienes el balón, el rival no lo tiene”.

Mientras tanto, el Alavés esperaba poder robarle el balón al Madrid en esas largas secuencias de pase, pero no lo lograban nunca. La decepción que arrastraban desde el primer tiempo por la superioridad del rival en el juego y en el resultado, se hacía notar en el segundo tiempo. Corrían de un lado a otro sin poder robar el balón y salir rápido al contraataque para poder acercarse a Courtois. La impotencia era evidente y normal, porque perdía 0-3, pasaban los minutos y no eran capaces siquiera de acercarse con peligro al arco contrario.

Antes de llegar a la hora de juego, el Alavés tuvo un premio que no merecía, pero les daba esperanza y era un envión anímico para afrontar la media hora restante. En un balón parado que cobró Lucas Pérez, apareció Joselu desmarcado para cabecear y mandar el balón al fondo de la red para acercar a los locales en el marcador. Pero la esperanza no duró más de 11 minutos, porque al minuto 70 apareció Karim Benzema en un contraataque y, tras una gran jugada, sacó un remate perfecto para volver a ampliar la diferencia en el marcador y sentenciar por completo el partido.

En los minutos finales el Alavés lo intentó con todas sus fuerzas y tuvo varias oportunidades para anotar el segundo gol. El Real Madrid terminó el partido “sufriendo”, jugando cerca de su arquero e intentando frenar a un Alavés que iba hacia arriba con dignidad para maquillar el resultado final. Sin embargo, el segundo gol nunca llegó para los locales, que fallaron al definir en varias ocasiones de peligro.